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Mepiform Apósito de Silicona Reductor...

Mepiform Apósito de Silicona Reductor de Cicatrices 10x18 cm 5 Unidades

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Mepiform es un apósito autoadhesivo de gel de silicona indicado para el tratamiento de cicatrices hipertróficas y queloides, tanto recientes como antiguas, y también como prevención sobre heridas ya cerradas. Fino, flexible, impermeable al agua y transpirable, puede llevarse las 24 horas del día y se reutiliza durante varios días. Envase con 5 láminas de 10 x 18 cm.

Qué es Mepiform

Mepiform es un apósito para el tratamiento de cicatrices fabricado por Mölnlycke Health Care. Está formado por una lámina delgada y flexible, laminada en poliuretano y tejido sin tejer de viscosa, recubierta por un gel de silicona con microadherencia selectiva.

Ese detalle de la microadherencia selectiva es lo que lo hace cómodo en la práctica: el apósito se sujeta bien a la piel sana pero se despega sin arrancar, lo que permite retirarlo y volver a colocarlo varias veces sin dañar la zona. La cubierta externa de poliuretano lo hace impermeable a los líquidos y permeable a los gases, de modo que la piel sigue transpirando debajo.

Este envase contiene 5 láminas de 10 x 18 cm, un tamaño amplio pensado para cicatrices largas como las de cesárea, cirugía abdominal o intervenciones de columna.

Cómo actúa el gel de silicona sobre una cicatriz

Cuando una herida cierra, el organismo fabrica colágeno para reparar el tejido. Si produce más del necesario y lo deposita de forma desordenada, la cicatriz sobresale y se endurece: es lo que se llama una cicatriz hipertrófica. Si además el tejido crece más allá de los bordes originales de la herida, se habla de queloide.

Las láminas de silicona son, desde hace décadas, la primera opción no invasiva para este tipo de cicatrices. Actúan manteniendo la hidratación y la oclusión de la zona, lo que crea un entorno en el que el depósito de colágeno se regula y la cicatriz tiende a aplanarse, ablandarse y perder color con el tiempo.

Indicaciones

  • Cicatrices hipertróficas y queloides, tanto nuevas como antiguas.
  • Prevención: sobre heridas ya cerradas, para ayudar a evitar la aparición de cicatrices hipertróficas y queloides.
  • Cicatrices de cirugía, cesárea, traumatismos o quemaduras ya epitelizadas.

Modo de empleo

  • Aplica sobre la piel limpia, seca y sin cremas ni aceites. Cualquier resto graso impide que el apósito se adhiera.
  • Recorta la lámina si es necesario, dejando que sobresalga alrededor de un centímetro por cada lado de la cicatriz.
  • Puede llevarse las 24 horas del día.
  • Retíralo una vez al día para inspeccionar y limpiar la piel, y vuelve a colocarlo.
  • Cámbialo cada 3 a 7 días, o antes si pierde capacidad adhesiva.
  • La cicatriz no es cosa de días: los tratamientos con silicona se plantean durante meses.

Precauciones

No aplicar sobre heridas abiertas ni sobre piel que aún no ha cerrado por completo. No usar sobre piel infectada. Si aparece irritación, enrojecimiento persistente o picor bajo el apósito, retíralo y consulta.

Consejo del farmacéutico

Con las cicatrices, el factor que más determina el resultado no es la marca del apósito: es cuándo se empieza y cuánto se mantiene. La ventana buena arranca en cuanto la herida ha cerrado del todo, sin costras ni puntos, y el tratamiento se sostiene durante meses. Ocho o doce semanas es lo mínimo para empezar a valorar, y en cicatrices grandes se prolonga bastante más.

El segundo punto crítico es la limpieza de la piel. Si aplicas el apósito sobre una zona con restos de crema, aceite corporal o sudor, no se pega, se despega a las horas y acabas pensando que el producto no sirve. Lava, seca bien y aplica.

Y el tercero, el que más se olvida: protege la cicatriz del sol. Una cicatriz reciente expuesta a la radiación solar puede hiperpigmentarse de forma persistente, y eso ya no se corrige con silicona. Mientras dure el tratamiento, mantenla cubierta con el apósito o con ropa, y cuando quede al aire aplica fotoprotección de índice alto durante al menos el primer año.

Si la cicatriz crece, duele, pica de forma intensa o se extiende más allá de la herida original, no esperes a terminar el envase: consúltalo con tu médico o con tu cirujano. Los queloides responden mejor cuanto antes se abordan.

Alfredo Carpintero Angulo, farmacéutico titular · Colegiado COF Toledo nº 1687

Preguntas frecuentes

¿Cuántas láminas trae el envase?

Cinco láminas de 10 x 18 cm.

¿Puedo ducharme con el apósito puesto?

La cubierta externa de poliuretano es impermeable a los líquidos, así que resiste el contacto con el agua. Aun así, conviene retirarlo una vez al día para limpiar e inspeccionar la piel.

¿Sirve para cicatrices antiguas?

Está indicado tanto para cicatrices nuevas como antiguas. En las antiguas los cambios son más lentos, pero el tratamiento sigue teniendo sentido.

¿Cada cuánto se cambia cada lámina?

Cada 3 a 7 días, o antes si deja de adherirse bien. Cada lámina se reutiliza durante ese periodo retirándola y recolocándola a diario.

¿Qué diferencia hay con Trofolastin?

Mepiform trabaja con un gel de silicona sobre soporte de poliuretano; Trofolastin es un apósito de poliuretano que actúa por presión y control de la humedad, e incorpora protección solar UPF 50+. Son dos abordajes distintos del mismo problema.

¿Se puede usar en niños?

Consúltalo antes con el pediatra o el cirujano, sobre todo en cicatrices extensas o en niños pequeños.

Recomendación del experto

Nuestro Experto
Alfredo Carpintero Angulo Farmacéutico Nº de Colegiado 1687 del COF Toledo

Farmacéutico, Número de colegiado: 1687. Licenciado en Farmacia por el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Toledo y la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha. Diplomado en nutrición humana y dietética. Técnico ortopédico. Especialista en nutrición deportiva.

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